sábado, 11 de febrero de 2017

LABIOS QUEMADOS POR LA HISTORIA, por Mohammad Azarm y Eve Lilith

Mohammad Azarm es un poeta iraní contemporáneo. Es autor, en colaboración con Eve Lilith (pseudónimo de una poeta que permanece en el anonimato) del libro "Perfume del Nombre", donde se incluye este poema. Mi versión es muy libre y está hecha, muy intuitivamente, a partir de su traducción al inglés por Mohammad Sharifi Nematabad.



LABIOS QUEMADOS POR LA HISTORIA

Me fui de mí para ser más yo misma.
Me fui a la voz más allá del límite,
A la rasgadura que causa lo ilimitado.
Me fui a resguardarme del mundo,
A derramarme completa por la garganta.
Me fui sin voz a hacerme pública,
A descoser los labios sellados por la historia,
A desgarrar el doble de un vestido,
A formar un cuerpo de palabras cortadas,
A martillear los dedos sin magia,
A deshacer las líneas en blanco de los libros
en el sueño de los muertos,
A recitar de memoria
En labios de lo informe,
A abrir un túnel de la boda infantil a la escuela,
Y pintar las uñas disparejas
Con hechizos que surgen bajo el vestido,
Con los cuchicheos detrás de la puerta,
Con la excitación,
Para llegar a Taq-i Kisra,
Para arrastrar mi falda desde Jamshid al trono,
Para verter vino en la garganta de hueso,
Para que la fiebre me asaltara de entre las páginas,
Para aullar en la garganta de los mausoleos,
Para que el agua brotara por encanto de las costuras de los labios
De Ghadessieh a Nahavand,
Para sumarme al amor de la dama,
Para adherirme a la ciudad de la dama,
Para envolver sus hombros,
Para arder de la garganta al ombligo,
Para extraer mi herida de la piedra,
Mi grito de la memoria,
Para escupir a mi señor en la esquina de un café,
Para tomar posesión de todos los libros de la historia,
Y celebrar la quema de libros durante la Revolución,
Para alargar mis manos por más.
Me fui para estar llena del Jooy-e-Moolian al Karkheh,
Para juntar mi rostro a un nombre, ardiendo por escuchar
Lo que no pueden soportar mis ojos.
Me fui para que el tapiz se cubriera de mujeres
y los labios arrasados se llenaran de pan.
Me fui porque mis hombros estallaron en llamas
Al toque de tus hombros
Y me cosieron los ojos por temor a tus pasos.
Me fui a rodar de mi cabeza al fondo del oído
Para dejarme llevar, para que el Jooy-e-Moolian me desgarrara
Y que el Karheh extrajera de mis ojos los trozos de mi alma,
Para entregar mi cabeza en Taq-i Kisra.
Me fui a pasar esta página,
A leer el perfil de unos labios junto a mí.
Me fui a dirigir el mundo desde los labios
Pero no pudo ser.
Me fui a ser más que el conjunto de mi cuerpo
Pero no pudo ser.
Alcancé el límite
Cuando la Plaza no me sumó a la Revolución.
Alcancé el límite
Cuando no precisé de sortilegios.


-- versión española de Tive Martínez, 2017