martes, 3 de mayo de 2016

ROMPEHOGARES, por OCEAN VUONG



y así es como bailamos: vestidos
blancos de mamá hasta los pies, agosto lento

nos teñía las manos de granate. y así es como amamos:
un quinto de vodka y un otoño en el ático, tus dedos

en mi pelo—mi pelo un incendio. Cubiertos
los oídos, la rabieta paterna se tornó

un pálpito. Al tocarse nuestros labios el día se cerró
en su ataúd. En el museo del corazón

hay dos seres sin cabeza alzando un edificio en llamas.
Hubo siempre una escopeta sobre

la chimenea. Siempre otra hora que matar—para después
pedir a algún dios que la devuelva. Si no el ático, el coche. 

Si no el coche, el sueño. Si no el chico, sus ropas. Si no vive,
cuelga el teléfono. Porque el año es la distancia

que recorrimos en círculos. Como decir: así es como
bailamos: a solas, el cuerpo dormido. Como decir:

así es como amamos: un filo en la lengua
volviéndose lengua.

-- "Homewrecker", poema original de Ocean Vuong, incluído en su libro Night Sky With Exit Wounds (Copper Canyon Press, 2016)

-- una traducción de Tive Martínez, 2016