miércoles, 10 de febrero de 2016

"LOS DÍAS DE BABEL", por Pablo Romero (reseña)



No tengo la certeza, pero creo que este libro se llama así porque Pablo sabe que es imposible sobrevivir sin palabras. De esta manera, la vida se enuncia, aceptando el castigo de tener que valerse de ellas. Por más que sean causa de desentendimiento y conflicto, las palabras conforman el mundo: "Dije vidrio y no necesité más para cortarme."

Segismundo en su torre es el otro mito del origen del que Pablo se apropia. En la oscuridad del abandono, el prisionero inventa un idioma para dar nombre a sus sufrimientos, y no olvidarlos.

Lo tremendo de este pequeño libro —40 páginas que contienen 15 poemas y 4 excelentes ilustraciones de Kai Corvus— es que el abandono al que su autor se refiere es el que experimentamos al nacer. Escribe, entonces, con brutalidad: "No sabías, madre, que parirme no es amarme."

Son pocos y breves los poemas, pero todos contienen palabras atroces que hacen de su lectura un continuo sobresalto: "Vas a tener que vivir, dice la muerte."

La propia escritura es también una experiencia de nacimiento, otro "accidente quirúrgico" por el que escribir es dar a luz criaturas inútiles que, nombrándola, intensifican la pérdida original: "El niño dice tiempo y le sangra la boca."

Escribir sería "como vivir de la sed". Todo esto que escribe Pablo Romero (Tucumán, 1999) destaca por su intensidad en el panorama de la nueva poesía en español, o mejor, de los poetas jóvenes en español.

Marcado por un goticismo que viene de Alejandra Pizarnik, sus poemas tienen sobreabundancia de adjetivos; en cualquier caso, nada que consiga empequeñecer el asombro que provoca leerlos.

Pablo fuerza la sintaxis, reclamando nuestro oído para la repetición de sus terribles leit-motifs. Se lee con estremecimiento, encogiéndose a cada golpe como Segismundo contra el muro. Como niño desamparado que, irremediablemente, aprende a decir la soledad que le rodea.

-- "Los días de Babel", Pablo Romero (2015, Stillness & Blood Press)
-- una reseña de Tive Martínez, 2016

Blog de Pablo Romero:
 http://retratoincendiario.blogspot.com.ar/