lunes, 24 de febrero de 2014

ARS POETICA, de Dorothea Lasky



Quería hablarle a la ayudante veterinaria del video de gatos que Jason me envió
Pero me aguanté por miedo a que le pareciera raro
Estoy muy sola
Ayer mi novio me llamó, borracho otra vez
Y entremezclado con lágrimas de compromiso y empalago
Me gritó con una especie de amargura
Como ningún otro ser humano antes a los oídos
Y me dijo que no era buena
Vale igual no quiso decir eso
Pero es lo que yo escuché
Cuando me dijo que mi vida no valía la pena
Y que el trabajo de mi vida era un trabajo elitista
Yo digo que quiero salvar al mundo pero en realidad
Quiero escribir poemas todo el día
Quiero levantarme, escribir poemas, irme a dormir
Escribir poemas durmiendo
Hacer de mis sueños poemas
Hacer de mi cuerpo un poema con ropa bonita
Quiero que mi cara sea un poema
He aprendido a aplicar
Línea de ojos a las esquinas de mis ojos para ensancharlos
Hay una dejadez romántica en mí siempre
Quiero sentir el respeto por otros
Solo lo siento a través del verso
Solo a través del verso soy capaz de resumir tantas palabras en unas pocas
Como cuando él me dijo que no soy buena
No soy buena
La bondad ya no es lo más importante
Aferrarme a las cosas
Eso es lo más importante ahora

©  Dorothea Lasky , 2010 ("Black Life", Wave Books)
  - de la traducción: José María Martínez /Tive, 2014

martes, 18 de febrero de 2014

POEMA PARA MI MEJOR AMIGA, de Dorothea Lasky



Laura Solomon eres mi mejor amiga.
Fuera de la casa donde me crié,
Si apagas las luces exteriores,
Hay un resplandor nocturno que solo podrías llamar eternidad.
En el modo imperfecto en que
Todos los humanos son perfectos
Tú eres perfecta y ¿sabes qué otra cosa es perfecta?
La vida toda.
Cuando eres amada, la vida se completa en tí
Y existe una razón para todos nosotros.
En la actualidad hay algo entre
el chico de enfrente y yo.
Hay algo entre él y yo
Y sus dientes brillantes en los míos
Que me llena de una maravilla que la vida no me puede arrebatar.
¡Me alimento de la visión y el sabor del amor!
La luna y el árbol grande
De mi infancia lucen en mí
Con acompasado abandono y tú debes saberlo también
Dado que ambas somos poetas
Lo que luce en mí, luce en tí.
Y si esto amor fuera,
Pues tanto mejor, también.
Y la generosidad de mi corazón
Llenará el tuyo de música acompasada.
Y si nuestros corazones crecen con el amor que siento
Con su dulce mano en la mía
Pues tanto mejor, también.
Pájaro en la nieve y boca del amor mojada de lluvia
Y manos llenas de lluvia
La boca de la lluvia dejandonos
Y llenando el mundo
De un amor que el mundo no puede hacer por sí mismo.
Y si esa no es razón suficiente para nosotros
Sea lo que sea entonces es algo que nunca quise entender.
Y en mi no entender, atrapo el pájaro.
Y el pájaro, tembloroso y callado
Borbotea en mi mano, pardo y quejoso, y
Lentamente desaparece.
Y con las palmas vacías la luz de la luna
Brilla sobre mí y mi mano derecha
Se vuelve el espejo del mundo
Y mi izquierda, el negro ocaso.

 ©  Dorothea Lasky , 2007 ("Awe", Wave Books) 
- de la traducción: José María Martínez /Tive, 2014

EL FUEGO QUE INCENDIA EL AVE, de Dorothea Lasky




El fuego del poema está dentro de esta ave.
¡Oh Señor poema!
Mi Señor poema, serva me.
Sálvame oh Señor de los hombres, que tienen la certeza de envenenarme.
Sálvame del abuso y del juicio y del pecado al rojo vivo.
Llévame al puro fuego, el ojo encarnizado
Los fuegos ardientes de la mañana
Que violan su alma en llamas aladas.
Y en la llama de mi lengua
Oh Señor, fui yo, consumida en el fuego más santa que las demás.
Oh que yo en vuelo alado
Llegue a mi interior y extraiga
La niña de oro puro que
Arde hasta el grito.
Todos quedaremos limpios al sol
Y lavado será de nuestros huesos
El dedo de luz, el diablo translúcido
Que hace su cama mullida en nuestros huesos.
Y en nuestros huesos extiende su lengua diabólica
Lamiendo la médula tuya Señor que hay en nosotros.
¡Oh que fuera yo lo bastante pura
Para fundirme entre la tierra y los árboles
Y ser una con los bosques!
¡El corazón mío, derramándose en sí!
Como un árbol derramado de su cerebro.
Y volar arriba en dorada ceniza y hablar como árbol con aliento abrasador.
Sería yo disipandome contigo Mi Señor
En todopoderosa palabra abrasadora.


©  Dorothea Lasky , 2007 ("Awe", Wave Books) 
- de la traducción: José María Martínez /Tive, 2014 ©  fotografía de Dara Scully

SOLIDARIA

Recuerdo cuando se puso de moda la palabra solidaridad Y nadie la sabía vocalizar  soli-lali-dad   A los políticos se les trababa la lengua...