viernes, 6 de diciembre de 2013

"DOCTOR SLEEP" de STEPHEN KING



Con "Doctor Sleep", S. King retoma el personaje de Danny Torrance, el niño que en "The Shining" vivía la peor de las pesadillas: que tu querido papi se convierta en un monstruo sanguinario. Por cierto, si solo has visto la película de Kubrick, NO HAS LEÍDO la novela; algo tal vez indispensable para comenzar con esta segunda parte.

Las palabras clave de este nuevo libro son REDENCIÓN y COMPASIÓN.

Veremos así cómo se redimen o son redimidos todos los protagonistas y secundarios de "The Shining", los que quedaron vivos y los muertos, incluyendo papá Torrance y la rijosa Mrs. Massey -sí, ESA VIEJA PODRIDA de la bañera que viene a darte un morreo-, el más famoso y espeluznante de los fantasmas creados por King.

También compasión, mucha compasión, en forma de una especie de psico-eutanasia -la postura del narrador es lo suficientemente ambigua para permitir esta interpretación-, ejercida sobre los enfermos terminales. La mirada compasiva también desciende sobre los malos, en este caso unos vampiros que se alimentan no de sangre sino del hálito vital de sus víctimas, con preferencia por los niños raritos. La estilización del mito no impide la efusión de fluídos corporales y vísceras a lo largo del libro, así como el despliegue de humor escatológico marca de la casa -¡te partes el culo con el tío Stephen!

Los malos se llevan, pues, su merecido, pero no sin que sintamos pena por ellos -y mira que son malos- y en lo posible sin ensañamiento. ¿Hay qué matar a un asesino? ¿cómo hacerlo, en caso afirmativo?, son algunas de las muchas preguntan que resuenan tras la lectura.

Las otras palabras clave son SUPERACIÓN y AUTO-CONTROL.

Al principio de la novela, un Danny Torrance adulto ha seguido los pasos de su padre -y de su abuelo- y se ha convertido en un alcohólico violento. A partir de ahí, cuando llegue a lo más bajo, comienzará su árdua recuperación. Todo un homenaje a Alcohólicos Anónimos que está basado en la experiencia de adicción y abandono de la bebida por parte del propio autor en su juventud -precisamente, en la época de la escritura de "The Shining".

Un segundo personaje protagonista de "Doctor Sleep" es la niña Abra, que debe aprender a doblegar sus mortales arranques de ira a lo Carrie. Abra es un personaje inolvidable y complejo que da para una tercera parte de esta SAGA DE LOS TORRANCE.

Como ya es habitual, Stephen King usa magistralmente el terror, el thriller y el drama para hablarnos de otras cosas. La novela es algo más que "Alcohólicos Unidos contra el Mal", o que la asombrosa historia de un conserje, un jubilado y un pediatra que luchan contra la reina sexy de los vampiros. Pues no hay mayores miedos que a la soledad, la vejez y la enfermedad. El propio Dan Torrance llega a sentir mayor temor a contar en público la historia de cómo su miseria tocó fondo que a vérselas con unos monstruos. Que, por descontado, viven dentro de nosotros y en el centro de todos los placeres y los horrores: la propia familia.