lunes, 23 de septiembre de 2013

INTRODUCCIÓN A BERTA GARCÍA FAET

Berta García Faet (Valencia, 1988) es una poeta con cuatro libros publicados, 
producto de cuatro premios ganados entre 2008 y 20011, entre ellos el IV Premio
de Poesía Joven "Pablo García Baena". No es difícil conseguirlos en tiendas
o a través de la propia autora, cuyo contacto encontraréis en su blog
http://tristeycaliente.blogspot.com.es/
(a propósito de cómo está el patio, el blog tiene una advertencia para adultos en su entrada debido a una espectacular fotografía de Ruth Swanson que alguien consideró ofensiva)

Compré los cuatro poemarios de Berta García Faet, que a su manera forman un todo unitario pues la poeta encontró pronto una voz propia (sobre todo a partir del segundo). 
No consigo encontrar un poeta con quien compararla.
Sus propias referencias son dispares;
nombra a Vallejo, Celaya, Rilke, Catulo, Stendhal, !Manuel Machado¡:
como se ve, unas referencias poco habituales entre los poetas 'jóvenes' al uso. 

Podríamos decir que su poesía es auto-ficcional,  casi siempre en primera persona y en un tono de confesión que hace que el lector identifique al yo poético con el de la autora. 
Ese yo creado por la poeta es inclemente consigo mismo, descarado y pudoroso al mismo tiempo, prolijo tanto en detalles íntimos como en citas cultas tras las que se escuda.
Es parte indudable de su atractivo, pues el lector cree de veras que alguien inteligente
se está desnudando delante suyo.  ¿Cuánto hay de real, cuánto de máscara?

"No te dejes engañar por mis efectos.
Sabes que hablo de tí. Son solo golpes."

Pero también son poemas llenos de referencias literarias o filosóficas, 
con un peculiar uso irónico de las palabras de muchas sílabas, como paralelogramo, heteróclito, brontofóbica, jurisprudencia, en esa onda. Berta García Faet es una humorista trágica. Sus creaciones nunca son simple retórica (que la tiene, y muy bien facturada) sino que calan muy adentro. Retórica erótica, si acaso.

Es frecuente el escalofrío entre bromas y veras. "Ójala te conmueva" fue su dedicatoria cuando le compré "Fresa y Herida". Es eso mismo: conmoción, agitación de algo adentro. Lo que busca definitivamente, y consigue.  Aunque, como parece que a veces está de risa, tenga que advertir al lector, como en la acotación a uno de sus mejores poemas:

"Elegía desde el silencio que queda
en el campo de batalla una vez
Troya-mi-corazón queda devastada
                                              
                                           (sin burla)"

¿Hay versos más devastadores que estos?:

"(...) olvidamos que olvidamos y parece
que pasa la vida sin aportarnos más que pizza."