jueves, 3 de julio de 2014

"LOS FRAGMENTOS PERSONALES" de OSÍAS STUTMAN

Leo y vuelvo a leer, convencido de que este libro me afirma en el valor de la literatura en sí misma. Sin aparato teórico o coartada intelectual que lo ampare, el autor me envuelve en un mundo hiper-sensualizado y vitalista en el que, promiscuamente, se mezclan épocas, continentes e idiomas, y los roles sexuales y convenciones estéticas oficiales son vulnerados.

Y lo hace apelando a mi inteligencia, con sentido del humor no basado en indulgencias ni débiles instintos, sino en un despliegue de erudición borgiana en la que importa más el juego culto, el encantamiento y el asombro que la propia realidad, de común más triste y más fea.

Osías Stutman (Buenos Aires, 1933), poeta del linaje modernista hispanoamericano y vanguardista europeo, fabula mediante transmigración desde el sueño, la visión y el recuerdo imaginario, que actúan como estímulos para dar vida a criaturas eróticas de carne y hueso, piel y cabellos, de una potencia extremada, en absoluto adormecedoras o condescendientes.

Un poema de Osías Stutman:

Ninón de Sevilla aparece en un sueño,
vestida de almirante, las piernas al aire,
se arranca las medallas que le cubren
el pecho y me muestra sus ancas lustrosas.


Son emociones imposibles de narrar,
recuerdos fetales, fosgenos en los ojos cerrados,
electricidad y tormentas metálicas en el alma.
Mi meñique toca su ombligo movedizo,


como un relámpago el contacto dura segundos.
Cubiertos de tules que nos ocultan, mariposa
entra y habita mis pulmones, echamos una luz
malsana. Ella entra y sale cuando respiro.


"Los fragmentos personales" (Olifante, 1998)