jueves, 5 de junio de 2014

"ANIMALES DE VIDRIO" de Almudena Vega


La malagueña Almudena Vega, sin haber alcanzado la treintena, mantiene una gran actividad en varios campos como la música, la poesía y el blog personal. Este año coincide la publicación de su nuevo poemario con el debut como antóloga en la más que interesante "Requiem por Lolita - Antología joven de poetas españoles".

"Animales de Vidrio" se abre con referencias a la fragilidad, pero no aquella débil, sino la causante de cortes y fracturas, heridas, derrames. Las citas de compositores románticos (Schubert, Schumann) también nos remiten a la enfermedad física y mental y a la sensibilidad extrema.

Almudena Vega comparte imaginario con la fotografa Dara Scully, en cuyas antologías digitales -increíblemente, ningún editor se ha decidido a imprimirlas- es presencia habitual: pájaros, árboles, insectos, niños de un mundo, más que natural, onírico. En él se confunden las fronteras entre vida y muerte; las especies animales y vegetales no poseen límites definidos.  

Incluso dentro del cuerpo del ser humano, y entre su cuerpo y el universo en el que habita, no hay separación: las mariposas sangran, las flores son de carne, los labios se descarnan en flores, las nubes sangran. Las venas aúllan. La noche es un ovario.

Poesía intensa, no frágil, en breve formato. Con el añadido de un prólogo de Layla Martínez, un poema en sí mismo.

Difícil constelación

Cristalizar las constelaciones
y hacerme cortes con ellas.
Me voy sin mí.

Cortarse con la luz para hidratar
tu nombre, para hidratar tu médula,
para hidratar tus articulaciones.

Me cortaré con la luz,
me iré sin mí
como el difícil cuerpo de un insecto.

-poema de Almudena Vega, extraído de “Animales de Vidrio” (Fundación Málaga, 2014)