jueves, 12 de diciembre de 2013

[imperia] de DANIELA CAMACHO


DANIELA CAMACHO (Culiacán, México - 1980) reune en [imperia] dos grupos de poemas basados, aparentemente, en vivencias propias bajo el signo de la catástrofe. Una, muy personal (la extracción de un tumor); la otra, más colectiva (el tsunami japonés de 2011) aunque sufrida también desde el individuo, isla dentro de una isla: "islísima". Nos adentramos, pues, en los terribles ámbitos de la enfermedad y la muerte. En este caso, a diferencia de otros autores, hay un esfuerzo por sobrepasar el mero dolor tras exponerlo con crudeza:



"digo la enfermedad me ayudará a vivir

digo la sequía contiene el bosque"

....



"cuando creímos que el dolor debía ser abolido, nos asaltó la duda. ¿y si el miedo fuera un regalo de la lucidez? ¿un líquido fosforescente para regar las azucenas? ¿flecha o alcohol que amotinara a nuestras bestias?"



Además, quien asiste a estas catástrofes en primera fila es una escritora. Su cáncer se localiza en la boca, "el sitio del lenguaje". Los poemas experimentan con su materia, siempre en aras de la expresividad. Encontramos versos exentos, otros organizados subjetivamente, poemas en prosa, diálogos, monólogos, acotaciones, enumeraciones, definiciones, y lo que parecen entradas de un blog o diario personal.



Otro de los ejercicios es la feminización de sustantivos tan machos como "universo", "paraíso", "corazón", que se vuelven "universa", "paraísa", "corazona". El de mayor fortuna: "animala".



[imperia] ataca el lenguaje en busca de la curación personal y colectiva, en "una rebelión contra el desastre", aunque sea apenas con el consuelo de las bellas palabras:



"Esto es el miedo.

Esto, también, es la belleza: Tokyo no es ajena a los milagros.



La isla va a quedarse a oscuras.



Turbia, todavía, volveré a la noche, volveré al jardín:



voy a desenterrar perlas para alumbrar la casa."



Nota chunga: Ignoro cómo fue que los poemas de una mexicana errante acabaron en las manotas del Gobierno Bolivariano de Venezuela. [imperia] lo edita, en efecto, el Ministerio del Poder Popular para la Cultura (sic) dentro de "un proyecto sin precedentes cuya finalidad es dar a nuestro pueblo las muestras más preciadas de la poesía universal en ediciones populares a un precio asequible" (más sic, para más inri). Por mi parte, adquirí mi ejemplar en la Librería Bartleby, de Valencia.