jueves, 24 de octubre de 2013

"LA SOLEDAD DE LAS FORMAS" de Ana Gorría


El nombre de ANA GORRÍA (Barcelona, 1979) convoca una singular unanimidad en el panorama literario actual. En todo lugar se la considera entre las principales nuevas voces poéticas en español, hecho que no deja de soprender porque su obra se encuentra dispersa en estos momentos en ediciones menudas o descatalogadas.

He podido comprar un ejemplar físico de su más reciente plaquette, "LA SOLEDAD DE LAS FORMAS" (2013, Sol y Sombra), el que hace número 50 y último, con su firma acaracolada. El placer que siento al tener en mis manos este objeto de lujo modesto se corresponde con el que me produce su contenido, en el que voy profundizando poco a poco. La poeta utiliza un lenguaje musical y simbólico, pero que no renuncia al significado porque éste aparece tras lecturas atentas. 

Los poemas parecen surgir del encuentro o visión de 'formas' en tránsito, cuerpos, siluetas, que debido a su fugacidad se captan más bien como fantasmas, reflejos, rastros. Se cita un espacio, Villa Amalia, que tal vez sea un lugar real, o tal vez sea referencia a la novela de Pascal Quignard y posterior película del mismo título. En cualquier caso, se trata de formas anónimas, cuerpos confundidos con las sombras, náufragos en la realidad sentida como laberinto de soledades.

Escribir sobre esta situación y compartir la escritura con los lectores es el modo que Ana Gorría tiene de hacer que la 'formas' se sientan un poco menos solas. Démosles cobijo.

© José María Martínez, 2013