jueves, 20 de abril de 2017

No son héroes


Escribo este poema harto de seguir el juego del Poder. Harto del vocabulario épico de batallas, victorias y héroes, cuando la única certeza es el asesinato.

- a Carlos José Moreno, y otras víctimas de la dictadura en Venezuela
Para el muchacho que tenía 17 años,
en menos de un segundo,  se acabó
el tiempo.

Hasta ayer era dueño de una musculatura.
También poseía una red de latidos que
dotaba de oxígeno a sus células.

Indudablemente, las sinapsis restallaban
entre sus neuronas,  y su cerebro
chisporroteaba al cabo de la calle.

Ostentaba, incluso, una mirada.
Ahora solo puede entregar una víscera
partida.

Esa sangre, que ya no es suya, corre a formar
un charco en el suelo, bajo sus ojos.

No era un héroe.

Los héroes no chapotean en el asfalto.

Era un joven que caminaba, como otros
ciudadanos transeúntes, hasta que llegó la bala.

No hubo épica en su asesinato.

No será, como fue de niño, inmortal.

Puede que alguien, quizás el mismo asesino,
construya luego un relato con el que glorificar
y dar sentido a sus actos.

Solo hubo y habrá un cerebro
derramado.

Un corazón vertido,
sin vocación manantial.

La tierra que arde nunca fue
propicia al cauce.


-- un poema de Tive Martínez, 2017 
-- fotografía de autor desconocido