jueves, 25 de julio de 2013

PIES HELADOS



                                                                       (a Roser Llop)



Tenía los pies helados
por no haberme puesto
los calcetines gordos esta mañana.
Ya me estaba temiendo lo peor, 
cuando me llamaste al móvil, 
hablamos, y fue colgar y olvidarme
por completo del frío.

Me daba igual congelarme;
nos queremos, y eso
es lo más importante de todo.

¿Tú te puedes creer que baste
con un beso por teléfono
para alterar la percepción térmica?
¿Me hiciste reiki, o algo?
—nosotros, que no creemos en eso.

Qué fuerte me parece,
lo mal que estaba y lo fácil
que ha sido arreglarlo.

© José María Martínez / Tive