miércoles, 24 de enero de 2018

POR UN NUEVO PURITANISMO


Hemos sido engañadas.

Nos hicieron creer que el sexo era un juego,

cuando no existe premio

con más valor que el reproductivo.

Nuestros cuerpos fueron diseñados

inteligentemente para recrear la especie,

y no para el disfrute del macho.

Allá ellos con su a ver quién llega

más lejos, más alto, por más tiempo.

No hay placer comparable al de la lactancia.

Ningún orgasmo supera al de un parto.

Todo preliminar no revela más que miedo

al hijo. Ellos tratarán por cualquier medio

de sembrar en terreno baldío.

Nuestro objetivo será encadenar embarazos

como cuentas de rosario. O eso o la vía

del convento, nuestro harén particular.

Santa Teresa nunca fue tonta.



-- una distopía de Tive Martínez, 2018