domingo, 8 de enero de 2017

Un poema para Leia


En un principio la inocencia del chaval de pueblo 

que consigue un beso de la realeza antes de saltar al vacío

tan valiente y tan cretino


En la segunda parte descubrir avergonzado que ella estuvo todo el tiempo

en brazos del malote


Pensar que una chica así iba a enamorarse de un palurdo

es totalmente ridículo


Las princesas guerreras se van con los contrabandistas

y a ti te quieren como hermano


Enrollarse contigo sería incesto


Por fin en la tercera asumir que ella tiene el poder y sentirse identificado

no ya con el monje ni con el aventurero

sino con el gusano gordo maloliente y viscoso


El que muere babeando estrangulado con la propia cadena

de aquella que creía a su servicio




-- Tive Martínez, 2017