sábado, 30 de enero de 2016

PARTES PRIVADAS, por Sarah Kay



El primer amor de mi vida nunca me vio desnuda.
Había siempre un familiar que volvía a casa en media hora,
siempre un hermano menor en la habitación de al lado, había tanto
cuerpo y tan poco tiempo para mostrárselo.

En lugar de eso, le di un hombro, un codo, la curva
de mi rodilla. Le presté mis bordes, mis esquinas:
las partes de mí que me estaban permitidas, las partes de mí
que hace mucho perdí la esperanza de ocultar.

Nunca me pidió más. A cambio me dio sus pestañas,
su nuca, las palmas de sus manos. Sosteníamos cada pieza
como a una nectarina que dañaríamos de no tener cuidado,
las recogíamos como si fuéramos a construir un huerto.

Y los espacios que nunca vio: aquello que mis padres
llamaban “partes privadas” cuando todavía
cabíamos, mis angustias y yo, en una bañera,
les compensé haciéndoles entrega de todas mis partes privadas.

No hubo secreto que no le contara,
no hubo instante sin compartir.
No crecíamos a lo grande, sino hacia adentro: como hiedra envolvente,
amoldados el uno en el otro en perfectos ying y yangs.

Nos besamos con las bocas abiertas, aspirando su aliento
en mi aliento y viceversa. Hubiéramos sobrevivido
bajo el agua o en el espacio exterior, viviendo apenas del intercambio
de nuestra respiración. "Amar" se deletreaba D-A-R. 

Nunca quise ocultarle mi cuerpo.
De haber sido capaz, le hubiera regalado todo
con el resto. Ignoraba que fuera posible
guardar ciertas cosas para mí.

Hay noches en que despierto sabiendo de su ansiedad.
Él anda por el mundo en brazos de otra mujer
y los años nos han esparcido como semillas de diente de león,
desgastando los bordes de piezas de un rompecabezas que antes encajaba.

Bebe del vaso de la mesilla de noche, comprueba
la hora en el reloj digital, las cinco de la mañana. Se revuelve en las sábanas
y trata de calmarse. Espero a que se duerma, antes de plegarme
de codos y rodillas; tratando de alcanzar cosas que hace tiempo regalé.


-- traducción de Tive Martínez, 20k6

viernes, 22 de enero de 2016

QUÉ ME HAN DADO, por Joshua Jennifer Espinoza



disculpas

amables como pedrisco

pequeñas dosis de amabilidad

para libar

de la muerte misma

mi madre llama y no atiendo

el cielo se abre 

y atiendo

cómo encontrar la auto estima

en mi propio estigma

desplazada como estuve

toda la vida

nunca escribí un diario

pues mi deseo es olvidar


-- un nuevo poema de Joshua Jennifer Espinoza, 2016
(versión en español de Tive Martínez) 
 http://joshuajenniferespinoza.com/post/137727290617/what-i-am-given

viernes, 15 de enero de 2016

DEL OTRO LADO



                                                a Oriette D'Angelo


un tramoyista / qué digo

un alma penada en la sombra

detrás del telón / testigo

de la quimera / aciago transeúnte

de los entresijos y las descosidas

hechuras de tanto traje

de luces / espectador solitario

que no aplaude /porque tentó

el engrudo /todo el tejemaneje

en la cara oculta de la máscara

en qué mala hora presenció

la saliva / el vómito irrespirable

de aquel divo en el pespunte

de la oscuridad / como condena

contempla sin ser reparado

eso que nadie quiere ver

sobre los escenarios / los rostros

del público que mira al otro lado

del espejismo

-- un poema de Tive Martínez, 2k16

lunes, 11 de enero de 2016

VISTO

                                                  a Manuel Plasencia



creí encontrarme
en tanto que descartaba
envíos de Instagram

            me pareció entrever
            mis rasgos en las fotografías
            que había soslayado
            con indiferencia

volví atrás para revelar
mi rostro en el tuyo
como antes cuando
yo existía en este mundo
por tu mirada

            allí seguía inalterado
            presente en la distancia
            que todavía me contiene

al otro lado del tiempo
y el espacio en que
me reconozco

-- un poema de Tive Martínez, 2k16