lunes, 31 de marzo de 2014

"TELESCOPIO", de CHELSEA MARTIN



Mi papá compró un telescopio como preludio a la charla sobre sexo que me daría al mes siguiente.

            "Esto es Saturno", dijo. "Y aquí se ve una estrella pequeña."

            Él dijo que podía apuntar el telescopio a cualquier estrella que quisiera. Yo dije que continuara, y que no me importaba mucho lo que fueramos a ver.

            "Tu madre y yo solíamos ir al parque de noche y mirábamos el cielo juntos."

            "Mira, esa estrella parece como azulada". Traté de apuntar el telescopio en dirección a la estrella azulada, pero dirigir un telescopio es muy difícil.

            "¿Vamos a estar aquí afuera más rato?", pregunté. Quería cenar.

            Mi papá me miró de un modo que comprendí que estaba lleno de significado. Se esforzaba por crear un momento mágico. Pero yo sabía que, como niña de once años, no era responsable de averiguar cuál era el trasfondo. Supongo que mi papá siempre estaba tratado de contarme lo triste que estaba por dentro.

            "Es solo que tengo hambre", dije yo.



© Chelsea Martin, "Everytyhing Was Fine Until Whatever" (Future Tense, 2009)
- de la traducción: José María Martínez, 2014

sábado, 29 de marzo de 2014

"AYUDA A QUE MI CUERPO DE PAJARITO...." de Adefisayo D. Adeyeye

ayuda a que mi cuerpo de pajarito esté cerca de tí
 

soy el vigilante más diminuto en tu faltriquera

del modo en que las cosas más pequeñas y las más
 
grandes son lo mismo/    los tiburones cabeza de martillo

abriendo agujeros al todoterreno de tu papá que 

nunca encontramos, nunca dejamos marchar/   las monedas

oxidándose dentro de nuestras mejillas, apelmazadas,

húmedas y frías      lo siento lo siento lo siento/    el modo

en que las ballenas no van a llorar siquiera cuando la gente

cubra de huellas dactilares sus lápidas/    el

modo en que sorbíamos cerveza en las tazas con pajita

de tu hermano pequeño/    y nos turnábamos tomando cosas

en el asiento de atrás/    el modo en que extraías las monedas

de mis labios y las metías por separado en

huchas cerdito/   el modo en que decías que las

guardarías todas para un día de lluvia



http://www.potluckmag.com/four-poems-by-adefisayo-adeyeye/

© Adefisayo D. Adeyeye, 2014
—traducido al español por José María Martínez (Tive)

miércoles, 26 de marzo de 2014

"LA BELLEZA DE LAS ARMAS", de Robert Bringhurst


Acérquense a la poesía de Robert Bringhurst aquellos que crean en la perdurabilidad del mito como indagación de los misterios de la existencia. Huyan despavoridos los que conciban únicamente el poema como desahogo de un yo individual. Descompónganse los rostros de los que sólo busquen estar a la última: aquí no van a encontrar referencias a iconos y marcas contemporáneas, sino más bien feldespato, huesos, plumas, máscaras, hachas, sangre y volcanes.

Robert Bringhurst (1946, Los Angeles) es lo que comúnmente se ha llamado un humanista. Un maestro multidisciplinar con conocimientos detallados de Artes, Historia, Filosofía y Ciencia. Su obra no parece fundarse en la peripecia biográfica personal. Al contrario, en ella se escuchan voces ancestrales profundas de pre-socráticos, figuras bíblicas, pensadores egipcios y budistas. En particular, la épica de las naciones indígenas de Norteamérica, que es su especialidad académica.

Estos poemas, sin dejar de estar escritos globalmente por un autor moderno, utilizan en su confección técnicas de la parábola, la profecía, el hechizo, el epitafio, el canto ritual. No les encuentro un equivalente entre nosotros: puedo pensar en Octavio Paz y Chantal Maillard, acercando distancias. Desde ahora, él también -y tan bien- suena en nuestra lengua gracias a la traducción de Marta del Pozo y Aníbal Cristobo para Kriller71.

Parábola de las arpas (R. Bringhurst)

En el tambor del corazón,
el galope de caballos: el caballo
de los músculos, el caballo de los huesos.

En las flautas de los huesos, las voces
de los peces: los peces del estómago.
los peces de los dedos y de las extremidades.

En los arroyos de las extremidades
nadamos con los peces
y vadeamos a lomos de caballos que espumean.

En esta cama repleta de peces
y caballos, les ofrezco a los cuencos sonoros
de tus pechos las arpas de mis manos.

domingo, 23 de marzo de 2014

"TE PERDONO EN EL BOSQUE", de HEIKO JULIEN



Con la maleza y los árboles.

Lo cual me desgasta totalmente.

Froto con una hoja mi frente sudorosa.

"Deberíamos ser comprensivos con los adolescentes porque están comenzando a darse cuenta de lo terrible que es todo y si no recuerdo mal es muy doloroso", te digo a la cara.

"Quiero que hagan un recorte de personal conmigo en mi trabajo de mando intermedio en una reputada empresa durante una tormenta eléctrica en veinte años", es el tipo de ruido que haces en dirección a mí.

"Tengo unos celos locos de tí, pero super locos", nos decimos el uno al otro al mismo tiempo, y es verdad.

Y las cosas orbitan a nuestro alrededor.

Los continentes se desplazan.

Los materiales radioactivos se deterioran.

Cuando la gente sea estricta, siéntate con ellos. Cuando la entropía aumente, dame órdenes.

Grava mi energía con el tiempo como todo lo demás.

Te haré de carabina en un importante festival de música al aire libre y podrás llevarme dando tumbos en un moisés una vez que lleguemos.

Dispárame con un arma en los Estados Unidos de América.


© Heiko Julien ("I am ready to die a violent death", 2013 CCM)
- de la traducción: José María Martínez (Tive), 2014

 http://copingmechanisms.net/violentdeath

"ME VOY A PONER UNOS VAQUEROS", de HEIKO JULIEN



Me voy a poner unos vaqueros blancos y tú vas a empujarme escaleras abajo.

Me voy a poner unos vaqueros negros y tú vas a rodar por encima de mis pies con tu coche por accidente.

Me voy a poner unos vaqueros azules y tú vas a vender mis órganos en el mercado negro para saldar tus créditos para estudiantes.

Me voy a poner unos vaqueros amarillos y tú vas a poner mis otros vaqueros en la secadora para que estén todos calentitos y luego me verás probarmelos uno a uno.

Me voy a poner unos vaqueros verdes y tú vas a enseñarme una presentación en power point sobre los peligros del sexting.

Me voy a poner unos vaqueros morados y tú vas a llevarme en coche al arboreto y vamos a ir de excursión y la verdad no vamos a hablarnos mucho ni a preguntarnos si esto es un problema.  

Me voy a poner unos vaqueros cortos de talla enorme y tú vas a llevarme a la tienda de mascotas y vamos a mirar los cachorros y a pensar si jugamos con algunos pero decidiremos que no y en vez de eso iremos a un restaurante.

Me voy a poner unos vaqueros cortados por encima de la rodilla y tú vas a preguntarme por un montón de Bandas Chulas que nunca he escuchado mientras vamos en bici. Vas a gritarme nombres desconocidos mientras vamos por la calle y yo voy a fingir que entiendo con una sonrisa y gritando Sí pero la verdad es que no puedo oirte porque hace mucho viento.

Me voy a poner unos caquis fruncidos de gran almacén y tú vas a llevarme en coche al centro comercial y fingirás estar interesada en comprarle una funda de móvil a un vendedor receloso en un quiosco porque te sientes sola incluso estando juntos.

Me voy a poner unos pantalones de pana tiesos y tú vas a bajar la canasta de baloncesto en la entrada de la casa de mis padres para que podamos hacer  mates los dos.

Me voy a poner unos gayumbos largos y tú vas a intentar engancharme a una serie de TV por cable en Netflix aclamada por la crítica y yo voy a hacer lo posible por fingir interés.

Me voy a poner unos pantalones de chándal  y voy a dar vueltas por el bosque en mitad de la noche, en pleno invierno, con mi iPod repitiendo canciones, y tú vas a recordarme tal y como quiero ser recordado: por mis contenidos compartidos en redes sociales.

© Heiko Julien ("I am ready to die a violent death", 2013 CCM)
- de la traducción: José María Martínez (Tive), 2014