domingo, 27 de octubre de 2013

TRES MUJERES



Escribí estos poemas para tres mujeres controvertidas con algo en común: las tres fueron agredidas por una turba de energúmenos. Los poemas fueron escritos en un arrebato de solidaridad que sentí hacia ellas, en el calor del momento, sin mayor reflexión.
         
          (Amina Tyler)

Hombres tétricos
que temen tus teticas.
Ellos son los inmorales
sin ética, mora Amina.

Ah, cobardes, fementidos...
no huríes sino harpías
recojan vuestro semen.

Camina libre, Amina.
Contamina con palabra de mujer
su rigor de cementerio.



          (Mercedes Alaya)

¿La Justicia?

Hela ahí. ¡Aleluya!



Ella sola,

atalaya.



Erre que erre,

tú sí que eres.



Sin perdón, Mercedes.

Con agallas.



          (Isabel Pantoja)

Qué espanto, Isabel, qué terrible
abrazo de la multitud.

Envidia de quien te quiere
viuda de por vida.


Pronto la fama viró espantapájaros.
El aplauso, trampantojo.
El amor, escupitajo.


Solo te cubren las gafas y tu dentadura
de una sociedad que ha perdido
el juicio.


© José María Martínez, 2013

jueves, 24 de octubre de 2013

"LA SOLEDAD DE LAS FORMAS" de Ana Gorría


El nombre de ANA GORRÍA (Barcelona, 1979) convoca una singular unanimidad en el panorama literario actual. En todo lugar se la considera entre las principales nuevas voces poéticas en español, hecho que no deja de soprender porque su obra se encuentra dispersa en estos momentos en ediciones menudas o descatalogadas.

He podido comprar un ejemplar físico de su más reciente plaquette, "LA SOLEDAD DE LAS FORMAS" (2013, Sol y Sombra), el que hace número 50 y último, con su firma acaracolada. El placer que siento al tener en mis manos este objeto de lujo modesto se corresponde con el que me produce su contenido, en el que voy profundizando poco a poco. La poeta utiliza un lenguaje musical y simbólico, pero que no renuncia al significado porque éste aparece tras lecturas atentas. 

Los poemas parecen surgir del encuentro o visión de 'formas' en tránsito, cuerpos, siluetas, que debido a su fugacidad se captan más bien como fantasmas, reflejos, rastros. Se cita un espacio, Villa Amalia, que tal vez sea un lugar real, o tal vez sea referencia a la novela de Pascal Quignard y posterior película del mismo título. En cualquier caso, se trata de formas anónimas, cuerpos confundidos con las sombras, náufragos en la realidad sentida como laberinto de soledades.

Escribir sobre esta situación y compartir la escritura con los lectores es el modo que Ana Gorría tiene de hacer que la 'formas' se sientan un poco menos solas. Démosles cobijo.

© José María Martínez, 2013

miércoles, 23 de octubre de 2013

"INCENDIARIO" de Bárbara Butragueño



Tras varios años de ser finalista en los principales premios nacionales y convertise en recitadora de culto, BÁRBARA BUTRAGUEÑO (Madrid, 1985) debuta en las librerías con "INCENDIARIO" (2013, Polibea). La autora es además una conocida pintora callejera, ilustradora y -créanlo- abogada.



"Incendiario" es un verdadero diario de incendios íntimos debidos a la confrontación de un cuerpo individual con otros cuerpos, los de amantes que abrasan y luego abandonan, pero también los de víctimas calcinadas por la guerras de la sociedad: poemas en llamas, que no rescoldos ni cenizas. También se quema el propio cuerpo debatido entre "la enferma y débil Bárbara" y "la insurrecta la deseada".



La escritura de "INCENDIARIO" crece en intensidad, como una hoguera, desde un comienzo donde la poeta deja claras sus intenciones:



(...) entender que la forma más perfecta del amor

es el regreso



y volver a uno para no negarse jamás



volver a uno para ser el centro de toda ausencia



y cobrar sentido en la casa propia de los huesos



en la oscura biología del deshaucio que se impone.



Bárbara Butragueño tiene una voz terrible que se traduce en poemas donde la anécdota privada -que nunca se cuenta: la autora no es exhibicionista- es transcendida para convertirse en metáfora, en creación ardiente.



La última parte del libro, "Cremación", no invoca el nombre de Alejandra Pizarnik en vano ("No quiero ir nada más que hasta el fondo") y contiene unos poemas, versificados o en prosa, que dejan grabadas a fuego imágenes poderosas:



"y nosotros como dos bolsas de aire friccionadas

escurriéndose como residuos de jalea transparente"



"aunque camine con la boca abierta

como una excavadora llena de escombros"



"mi pequeña, tú que conoces la leche sucia de los días, la cólera interminable de la sed"



"INCENDIARIO" es poesía ígnea de la más alta temperatura literaria y emocional que pueda encontrarse hoy en día.

© José María Martínez, 2013

"LA NOCHE TATUADA" de Alfonso Brezmes

"LA NOCHE TATUADA" (Renacimiento, 2013) será el primer poemario de ALFONSO BREZMES pero nadie puede decir del autor que sea un poeta 'primerizo' o 'tardío' (Madrid, 1966), pues tiene una fructífera trayectoria como tal en los campos cercanos de la fotografía y el collage (http://www.alfonsobrezmes.es/).

Según escribe, la noche es el tatuaje que lucen como marca determinados personajes como el vampiro y el licántropo, el asesino, el amante y el artista. Las imágenes y metáforas del libro están construídos a partir de ambientes y tramas asociados al cine y la literatura 'noir' o 'gothic': poesía de género, entonces, de la mejor calidad.

Tiene sentido que al poeta lo apadrine una autoridad con gustos noctívagos similares. Luis Alberto de Cuenca explica en su prólogo mejor que yo lo que estoy tratando de decir. "La noche tatuada" es poesía de perfecto acabado, de una primera lectura fácil y de amplias resonancias a continuación que nos llevan de la sonrisa al escalofrío en un instante.
 
© José María Martínez, 2013

jueves, 17 de octubre de 2013

POEMA MALDITO REVISITED

Nuevos subtítulos para la canción bella y cruel que Luís Capucho compuso a partir de un poema mío que recrea un inquietante encuentro real en la playa que él me contó.

viernes, 11 de octubre de 2013

DICHOSO EL ESQUIMAL



dichoso el esquimal pues sabe nombrar los múltiples matices de la nieve que inunda de color su territorio



en cuanto a mí no soy capaz de pintar en estos muros de cemento y acero que me rodean como una olla cuya tapadera es el cielo



miro hacia abajo y no diferencio mis pantalones del polvo lunar en que desaparecen



el cuerpo se difumina detrás del uniforme



bienaventurado el pigmeo envidia tengo del bosquimano ah del tuareg



© José María Martínez, 2013